DIVERGENTE
DIVERGENTE
De
Sanry Marrufo
“No
estoy loco, simplemente mi realidad es diferente a la tuya”
Gato
Cheshire
Nos
conocemos de toda la vida, de pequeñas era divertido bailar, jugar a
disfrazarse de mil formas, hacer caras divertidas; nada que muchas niñas de nuestra
edad no hicieran, pero fuimos creciendo y, como era de esperarse, cambiamos
—¿Qué
me pongo?, nada me queda hoy y mi pelo no quiere acomodarse. ¿Sabes que no me
ayudas en nada cuando sólo te quedas mirando cómo me mato para verme linda hoy? —decía en voz alta—. Compartiendo sus dudas y altibajos adolescentes.
El
problema entre nosotras inició después, cuando dejó de comunicarse, cuando se
escondió en sus libros y ser linda pasó a segundo término. Ella me olvidó pero
yo miré sus etapas de alegría, dolor y tristeza. Esperando desde el otro
extremo, observando silenciosamente.
Desde
mi habitación puedo ver la suya, como invertida, puedo sentir el miedo cuando le recorre el cuerpo. Suele venir si
notamos que la claridad en las imágenes ya no es la misma; es como una
corriente eléctrica que inicia en la nuca y baja por la espina, extendiéndose
en los brazos y en las piernas. Acompañada de un dolor intenso y cotidiano.
—¡Detente! —le he dicho— ¡te haces daño!, en nada nos ayuda una bola de cristal mágica, futurista y pesimista «pero nunca me hace caso».
Nuestra
relación puede considerarse como simbiótica en la que ella no me habla, esperando que vuelva a comunicarse conmigo. Se alejó físicamente, ya no se prueba
diez vestidos antes de salir, ni se maquilla, ya no llora, sus encuentros
conmigo son fugases, me mira brevemente.
Hemos
cambiado. Ella desde afuera, yo desde adentro de su espejo.
*Publicación
del cuento “Divergente” en el Diario del Sureste. Voz de Tinta. El 2 de Abril de 2020
https://www.diariodelsureste.com.mx/divergente/

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